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El mar como variable estratégica del orden económico global.

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El dominio marítimo se ha consolidado como uno de los principales espacios de fricción del sistema internacional contemporáneo. Lejos de ser un ámbito neutro de circulación, los océanos concentran hoy riesgos geopolíticos, vulnerabilidades infraestructurales y disputas normativas que inciden directamente sobre los costos del comercio y la estabilidad macroeconómica.

Rutas tensionadas, seguros en alza, infraestructuras críticas expuestas y regímenes de cumplimiento cada vez más complejos configuran un escenario en el que la seguridad marítima opera como un factor estructural del precio global, incorporando incertidumbre persistente a la economía internacional.

Rutas críticas y costos no lineales del comercio

Los principales corredores oceánicos funcionan crecientemente como puntos de presión estratégica. Espacios como el Mar Rojo, Bab el-Mandeb, el Mar Negro o el Estrecho de Ormuz evidencian cómo la violencia intermitente —sin necesidad de enfrentamientos navales sostenidos— resulta suficiente para alterar flujos logísticos globales. El desvío sistemático de buques, la extensión de los tiempos de tránsito y la reducción efectiva de capacidad han dejado de ser respuestas excepcionales para convertirse en prácticas normalizadas. El nivel de vulnerabilidad de las ecuaciones de circulación marítimas siempre fue directamente proporcional a la intensidad de los conflictos regionales y globales; enunciado que aplica a la complejidad de los escenarios actuales de confrontación en los océanos y mares cerrados.

Este nuevo equilibrio se refleja en la estructura de costos del comercio marítimo. Las primas por riesgo de guerra, la revisión frecuente de pólizas y el encarecimiento del flete consolidan un “precio de la inseguridad” que atraviesa toda la cadena de suministro. El impacto no se limita al transporte: se traslada a la energía, los alimentos y los bienes industriales, operando como un multiplicador de presiones inflacionarias incluso cuando el comercio continúa fluyendo.

Desde una perspectiva estratégica, el rasgo central no es la interrupción total del tráfico, sino la volatilidad. Cada incidente localizado posee la capacidad de desencadenar una revalorización global del riesgo, afectando expectativas, contratos y decisiones de inversión en múltiples sectores.

Buques comerciales, flotas grises y fricción jurisdiccional

El transporte marítimo comercial ha dejado de ser un actor pasivo del sistema internacional. Ataques selectivos, daños colaterales y operaciones coercitivas lo han convertido en un objetivo recurrente y, al mismo tiempo, en un vector indirecto de presión estratégica. Este fenómeno se ve amplificado por la expansión de flotas grises y oscuras, caracterizadas por embarcaciones envejecidas, estructuras de propiedad opacas, banderas cambiantes y coberturas de seguro no estandarizadas.

Estas flotas cumplen una función ambigua. Permiten sostener determinados flujos comerciales en contextos de restricciones normativas, pero introducen riesgos sistémicos significativos: mayor probabilidad de accidentes, daño ambiental, dificultades de atribución y debilitamiento de los mecanismos de disuasión. La frontera entre comercio legítimo, cumplimiento normativo y seguridad marítima se vuelve progresivamente difusa.

El fortalecimiento de los mecanismos de control y cumplimiento ha transformado el transporte marítimo —en particular el energético— en un espacio de fricción jurisdiccional. Incautaciones, detenciones y listados restrictivos generan incertidumbre legal y reputacional que afecta incluso a operadores plenamente cumplidores, incrementando inspecciones, primas y costos administrativos. El resultado es una fragmentación creciente de los mercados marítimos y una mayor sensibilidad del comercio a factores regulatorios y de seguridad.

Infraestructura submarina y seguridad anticipatoria

Los cables submarinos, oleoductos y gasoductos se han consolidado como activos estratégicos de primer orden. Su vulnerabilidad, combinada con la dificultad de atribuir responsabilidades de manera concluyente, los convierte en instrumentos eficaces de coerción indirecta. Daños reiterados, aun sin evidencia definitiva de sabotaje, resultan suficientes para imponer costos económicos y políticos significativos.

Frente a este escenario, los Estados avanzan hacia esquemas de vigilancia permanente y protección anticipatoria. La lógica de reacción posterior está siendo reemplazada por misiones continuas de monitoreo, despliegues multisensoriales y una cooperación más estrecha con actores privados. Esta evolución reconoce que la seguridad del lecho marino es inseparable de la estabilidad económica, energética y digital contemporánea.

No obstante, esta arquitectura de seguridad incorpora costos estructurales. Patrullas constantes, escoltas, redundancias técnicas y regímenes regulatorios más exigentes introducen un recargo permanente al comercio marítimo. Las grandes compañías cuentan con mayor capacidad de absorción, mientras que los operadores medianos y pequeños enfrentan presiones para consolidarse, abandonar rutas o asumir mayores niveles de riesgo.

Riesgo marítimo y economía política contemporánea

Las proyecciones de crecimiento moderado para los próximos años conviven con un factor frecuentemente subestimado: el riesgo marítimo como amplificador de disrupciones económicas. Los cuellos de botella oceánicos, las acciones de control sobre flotas no convencionales y los incidentes en infraestructuras críticas pueden generar picos de costos aun en escenarios de expansión estable.

Este fenómeno adquiere particular relevancia en sectores intensivos en energía, datos y logística avanzada. La economía digital, los centros de datos y las cadenas de suministro tecnológicamente complejas dependen de conectividad submarina segura, energía confiable y transporte marítimo previsible. Cuando estas condiciones se encarecen o se vuelven inciertas, los márgenes se reducen y las expectativas de rentabilidad se tensionan.

En este marco, la resiliencia logística ya no sustituye a la seguridad. El sistema internacional no transita una reversión de la globalización, sino su transformación hacia una forma más cautelosa, fragmentada y sensible al riesgo. El mar, lejos de ser un espacio neutro, se consolida como una de las variables estratégicas centrales del orden económico global contemporáneo.

 

Fuente: https://reporteasia.com/destacado/2026/01/08/mar-variable-estrategica-orden-economico-global/

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6 estrategias clave para la seguridad del transporte de carga en México.

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El transporte de carga en México enfrenta riesgos crecientes en su seguridad como el control territorial de cárteles, rutas peligrosas y el aumento de robo en ciertas fechas y horarios que afectan directamente la logística

Por esto, la adopción de estrategias de prevención y control no es una opción, sino una necesidad urgente para empresas que buscan proteger su inventario, sus activos y la continuidad de su cadena de suministro. 

O como diría Ariel Arriaga García, director de negocios y operaciones de Skyangel, el mayor reto para las empresas es anticiparse a los riesgos, no reaccionar únicamente cuando ya ocurrió un robo.

A continuación, con base en datos recientes y mejores prácticas, les traemos las medidas esenciales para mitigar el riesgo de robo de transporte de carga.

¿Por qué las estrategias de protección son indispensables?

En 2025, los robos a transporte de carga fueron frecuentes. De acuerdo con datos de la agencia de seguridad privada Skyangel y del Sistema Nacional de Seguridad Pública, aunque algunos meses se mostraron disminuciones respecto a 2024 (por ejemplo, de 728 a 554 robos en enero), la cantidad registrada es significativa.

Las entidades con mayor incidencia son el Estado de México con 29.74%, Puebla con 11.94%, Guanajuato con 10.30% y Querétaro con 7.26%.

Por otra parte, entre las carreteras más peligrosas están autopistas como Arco Norte, México–Querétaro, Querétaro–San Luis Potosí, Querétaro–Irapuato, y algunos corredores en Nuevo León.

Mientras que los horarios de mayor riesgo para la seguridad del transporte de carga son la madrugada, de 1:00 a 6:00 horas, con el 33% de los robos, seguidos por la primera mitad del día, de las 7:00 a las 12:00 horas, y la noche, de las 19:00 a las 00:00 horas.

A nivel territorial, diversos grupos criminales mantienen control total o parcial en varios estados, como el Cártel de Sinaloa o el Cártel Jalisco Nueva Generación, lo que incrementa la amenaza a lo largo de rutas de carga nacionales.

Este escenario obliga a las empresas a implementar estrategias de seguridad, combinando análisis de riesgo, tecnología, protocolos operativos y coordinación constante.

Estrategias recomendadas para la seguridad del transporte de carga

1. Monitoreo satelital y telemática de flotas

Contar con sistemas de geolocalización en tiempo real es la primera barrera efectiva contra el robo de transporte de carga. Plataformas especializadas permiten conocer ubicación exacta, estatus de encendido/apagado, ruta realizada, desvíos, velocidad, aperturas de caja, entre otros indicadores. 

Esta visibilidad constante ayuda a reaccionar rápidamente ante eventos sospechosos. 

Además, sensores inteligentes (IoT) que monitorean variables como posición, apertura de puertas, temperatura, humedad o impactos, útiles especialmente en carga sensible, permiten detectar irregularidades al instante. 

2. Protocolos de custodia virtual y monitoreo 24/7

Empresas de seguridad ofrecen servicios de custodia virtual, con centros de control que supervisan las operaciones, generan alertas, mantienen comunicación directa con conductores y coordinan acciones en caso de emergencia.

Este tipo de esquema ofrece seguimiento activo, notificaciones automáticas y reacción inmediata

Además, estos sistemas permiten configurar geocercas: zonas seguras previamente establecidas; si la unidad sale del recorrido planificado o entra en un área de riesgo, se da una alerta inmediata. 

Al respecto, Ariel Arriaga señala que la implementación de tecnologías como GPS, IoT, sensores y autenticaciones múltiples es clave, pero deben operar en redes distintas para evitar que un solo bloqueo deje todo el sistema vulnerable.

3. Planeación de rutas tomando en cuenta datos de riesgo

Las empresas deben crear sus rutas logísticas con ayuda de información sobre control territorial de cárteles, estadísticas de robos por estado, carreteras peligrosas y horarios críticos. 

Por ejemplo, evitar los horarios de mayor riesgo; de la 1:00 a las 6:00 horas, y de las 19:00 a las 00:00 horas.

Evitar carreteras con alta incidencia delictiva y sustituirlas por rutas alternas aunque alarguen el trayecto.

Y prever paradas seguras, evitar estaciones aisladas, zonas oscuras o poco transitadas.

4. Protocolos operativos y capacitación del personal

No basta con tecnología, pues el factor humano siempre es fundamental. 

¿Qué implica esto? Capacitar a conductores sobre riesgos, identificación de amenazas, rutas recomendadas, evasión de puntos peligrosos, reacción ante incidentes.

También establecer comunicación constante: check-in en puntos clave, tiempos de tránsito supervisados y líneas de emergencia.

Y contar con procedimientos claros ante incidentes, como un botón de pánico, inmovilización de la unidad, notificación inmediata a control y coordinación con autoridades.

5. Integración de sistemas de control, trazabilidad y respuesta

Una buena estrategia combina monitoreo (GPS, sensores, geocercas), control de datos (historial de rutas, alertas, estadísticas), trazabilidad de la carga y protocolos de respuesta ante emergencias

La empresa puede tener visibilidad total desde su ERP o sistema gerencial, integrando alertas, reportes y logs de cada unidad. 

Esta integración permite reaccionar a tiempo, reducir pérdidas, mejorar trazabilidad y generar evidencia confiable en caso de robo.

6. Estrategias de blindaje: carga, caja y contenedor

Para cargas de alto valor o mercancías vulnerables, es recomendable blindar físicamente las cajas, utilizar sellos herméticos con sensores, sistemas de cierre reforzado o alarmas de seguridad. 

Además, el uso de sensores de apertura y temperatura ayuda a detectar intervención indebida de la caja.

Una ventaja competitiva

Las empresas que adoptan estas estrategias de seguridad para el transporte de carga no sólo reducen su exposición al riesgo, sino que obtienen beneficios operativos y comerciales claros:

  • Menor pérdida de mercancía y activos.
  • Reducción de costos por seguros, reemplazos, penalizaciones y tiempos muertos.
  • Mayor confiabilidad en entregas: sus clientes y socios valoran la seguridad y puntualidad.
  • Fortalecimiento de su reputación frente a inversionistas, proveedores y aliados logísticos.
  • Mejora en la eficiencia de rutas, tiempos y trazabilidad, lo que puede traducirse en ahorro de combustible, reducción de siniestros y mejor control operativo.

Recomendaciones para adopción de estrategias

  • Realizar un mapa de riesgo interno, cruzando rutas con datos de control criminal territorial, incidencia delictiva y estadísticas oficiales.
  • Evaluar proveedores de monitoreo y seguridad, como los que ofrecen custodia virtual, GPS, geocercas, sensores IoT, y exigir evidencia de eficacia operativa.
  • Capacitar al personal en protocolos de riesgos y emergencia.
  • Mantener comunicación constante con autoridades locales en zonas de alto riesgo, y coordinar con aliados logísticos para rutas seguras.
  • Implementar un sistema de trazabilidad robusto, registro de eventos y auditoría permanente de rutas y entregas.

En un país donde el riesgo de robo de transporte de carga siempre existe, las empresas que integran datos, tecnología y protocolos de seguridad en su operación logística se posicionan con ventaja

Los costos de no hacerlo pueden ser elevados; desde pérdidas de mercancía y demoras, hasta daño reputacional, penalizaciones y afectaciones en la cadena de suministro.

Y más allá de la prevención, estas prácticas permiten transformar la seguridad en una ventaja competitiva: operaciones más eficientes, clientes más confiables, menores pérdidas y una logística resiliente.

 

Fuente: https://thelogisticsworld.com/transporte/6-estrategias-para-seguridad-transporte-carga-mexico/

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Digitalización total redefinirá el cielo logístico en 2026.

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El transporte aéreo de carga se prepara para un año de transformación moderada en 2026, en un contexto global donde el crecimiento de la demanda se mantiene, pero a un ritmo más lento que años anteriores.

Según estimaciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), se espera que el tráfico de carga aumente alrededor de un 2,6 % en 2026, con variaciones regionales que muestran a Asia-Pacífico liderando la expansión frente a mercados más estancados en otras regiones. Una de las tendencias más destacadas es la continua adopción de tecnologías digitales y automatización en todas las fases de la cadena logística. Sistemas de inteligencia artificial para optimizar rutas, plataformas digitales para gestión de reservas y herramientas predictivas para planificación de capacidad prometen reducir errores, mejorar tiempos de tránsito y agilizar procesos operativos. Esto responde tanto a las exigencias de eficiencia de las líneas aéreas como a las expectativas de clientes cada vez más acostumbrados a información en tiempo real.

La sostenibilidad ha dejado de ser una idea aspiracional para convertirse en un motor estratégico del sector. Ante la presión regulatoria y las metas de emisiones de la industria (como los compromisos de IATA hacia la neutralidad de carbono), las aerolíneas de carga y operadores logísticos están invirtiendo en combustibles de aviación sostenibles, mejoras en eficiencia energética y prácticas operativas verdes. Esto influirá en la planificación de flotas y en la selección de rutas para minimizar la huella ambiental de las operaciones.

El auge del comercio electrónico y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro continuará impulsando la demanda de transporte aéreo de mercancías. El crecimiento constante del e-commerce y las expectativas de entregas rápidas han llevado a las aerolíneas y operadores a invertir en capacidad específica y servicios expresos, así como a reforzar redes entre centros de producción, hubs logísticos y mercados finales.

No obstante, el sector afronta retos significativos en capacidad y equilibrio oferta-demanda. A finales de 2025 la capacidad de carga dedicada mostró contracciones en algunos segmentos mientras que la dependencia de espacio en vuelos de pasajeros crece, presionando la flexibilidad de la oferta frente a una demanda que, aunque estable, permanece sensible a factores como las tarifas comerciales y las dinámicas del comercio internacional.

Finalmente, factores geopolíticos y de red global redibujan las rutas y estrategias de crecimiento. Las tensiones comerciales, los aranceles sobre envíos de determinados mercados y los cambios en las estructuras de flujo de mercancías están impulsando una reordenación de corredores de carga, con un enfoque creciente en rutas regionales resilientes y la diversificación de hubs logísticos para mitigar riesgos.

 

Fuente: https://mascontainer.com/digitalizacion-total-redefinira-el-cielo-logistico-en-2026/ 

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Mercado global transitario crecería 2,9% en 2025 impulsado por comercio, IA y mercados emergentes.

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El mercado global transitario (freight forwarding) proyecta un crecimiento real de 2,9% en 2025, alcanzando un valor estimado de US$250 mil millones, de acuerdo con las proyecciones de mitad de año del sector. La expansión estaría sustentada por un desempeño positivo tanto del freight forwarding marítimo como del aéreo, con alzas previstas de 3,1% y 2,8%, respectivamente, reporta Ti.

El escenario macroeconómico de 2025 mostró señales mixtas, pero con un sesgo más favorable para el comercio internacional. El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó al alza su previsión de crecimiento global, estimando una expansión de 3,2%, aunque moderada. En este contexto, la introducción de aranceles amplios por parte de Estados Unidos en abril alteró los flujos comerciales tradicionales, incentivando el adelanto de embarques ante eventuales nuevas alzas tarifarias.

A ello se sumó un sólido dinamismo de la economía estadounidense, apoyado por fuertes inversiones en inteligencia artificial y tecnologías digitales, que contribuyeron a sostener la actividad económica y el comercio.

El crecimiento también se mantuvo firme en varias economías emergentes, influyendo directamente en la demanda por servicios de feight forwarding. En Brasil, la producción agrícola registró un fuerte repunte; en China, el respaldo fiscal ayudó a mitigar las tensiones comerciales y la debilidad del sector inmobiliario; en India, se observó una marcada desaceleración del deflactor del PIB; mientras que en Indonesia la inversión mostró una recuperación significativa. Estos factores incidieron en los flujos globales de carga aérea y marítima durante 2025.

Los principales impulsores de la demanda —volúmenes de comercio y actividad exportadora— mostraron una mejora relevante. La Organización Mundial del Comercio (OMC) revisó al alza el crecimiento del comercio mundial de bienes para 2025, desde 0,9% a 2,4%, reflejando el adelantamiento de importaciones en Norteamérica, la desinflación, políticas fiscales de apoyo y el dinamismo de los mercados emergentes.

Un rol clave lo jugaron los productos asociados a la inteligencia artificial, como semiconductores, servidores y equipos de telecomunicaciones, que representaron casi la mitad del crecimiento del comercio global durante el primer semestre del año. Según la OMC, el valor del comercio de estos bienes aumentó 20% interanual, con Asia y África proyectándose como las regiones con mayor crecimiento exportador en 2025, reforzando las perspectivas positivas para el freight forwarding aéreo y marítimo.

 

Fuente: https://www.mundomaritimo.cl/noticias/mercado-global-transitario-creceria-29-en-2025-impulsado-por-comercio-ia-y-mercados-emergentes

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Riesgos logísticos a los que nos enfrentamos en 2025 y qué aprendimos.

Hablar de logística en 2025 es hablar de riesgo. No como una excepción, sino como una condición permanente de operación.

A lo largo del año, las cadenas de suministro enfrentaron un entorno marcado por disrupciones simultáneas: tensiones comerciales que alteraron flujos históricos, conflictos geopolíticos que obligaron a redibujar rutas, fenómenos climáticos extremos que pusieron en jaque infraestructuras críticas y una presión creciente sobre los costos operativos.

El resultado fue un ecosistema logístico más expuesto, más frágil y, al mismo tiempo, más consciente de sus vulnerabilidades.

A diferencia de otros años, en 2025 los riesgos no se presentaron de forma aislada. Se superpusieron. Un ajuste regulatorio coincidía con una disrupción en el transporte; una decisión política impactaba en la planeación de inventarios; una protesta local tenía efectos inmediatos en cadenas regionales y globales.

Para muchas empresas, el reto ya no fue solo mantener la eficiencia, sino garantizar la continuidad operativa en un entorno donde la incertidumbre dejó de ser coyuntural para volverse estructural.

En México, este contexto global se combinó con riesgos locales que hicieron aún más evidente la fragilidad del transporte terrestre, columna vertebral del movimiento de mercancías en el país.

La inseguridad en carreteras, los cuellos de botella en infraestructura y, particularmente, los bloqueos carreteros registrados hacia finales de 2025, mostraron cómo eventos sociales y políticos pueden interrumpir en cuestión de horas el flujo de alimentos, insumos industriales y exportaciones estratégicas.

Para la logística, no se trató solo de retrasos, sino de pérdidas económicas, ruptura de compromisos comerciales y afectaciones directas a la planeación de fin de año.

Este escenario obligó a la industria a replantear supuestos que durante años se dieron por sentados. La idea de cadenas lineales, predecibles y optimizadas exclusivamente para costos perdió vigencia frente a la necesidad de diseñar operaciones más flexibles, visibles y preparadas para el error.

En ese sentido, 2025 dejó de ser un año de advertencias para convertirse en un año de aprendizajes: sobre qué riesgos siguen subestimándose, cuáles llegaron para quedarse y qué tan preparada está realmente la logística para operar en un entorno de disrupción constante.

1. Tensiones comerciales y presión regulatoria: riesgo desde el origen

Uno de los primeros focos de riesgo en 2025 estuvo en el frente comercial. A lo largo del año se intensificaron las revisiones de cumplimiento en reglas de origen, particularmente en el comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. La expectativa de ajustes derivados de la revisión del T-MEC llevó a las autoridades aduaneras a reforzar inspecciones, lo que se tradujo en mayores tiempos de despacho y costos administrativos.

Para muchas empresas, el riesgo no fue la imposición inmediata de nuevos aranceles, sino la incertidumbre operativa: cargas detenidas por documentación incompleta, auditorías posteriores y cambios en criterios de clasificación arancelaria. Esto afectó directamente la planeación logística, obligando a mantener inventarios más altos y a diversificar puntos de cruce, aun con mayores costos.

Aprendizaje clave: la logística ya no puede separarse del cumplimiento regulatorio. La gestión documental, la trazabilidad y la visibilidad del origen se consolidaron como variables críticas del riesgo.

2. Transporte terrestre en México: inseguridad y fragilidad estructural

Durante todo 2025, el transporte carretero en México siguió enfrentando riesgos estructurales. El robo de carga en tramos estratégicos, especialmente en corredores industriales del centro del país, mantuvo presión sobre operadores y generadores de carga. A esto se sumaron problemas recurrentes: carreteras saturadas, infraestructura deteriorada y limitaciones para desviar rutas sin afectar tiempos y costos.

Estos riesgos no solo impactaron a las empresas de transporte. Industrias completas tuvieron que replantear ventanas de entrega, reforzar seguros y adoptar esquemas de monitoreo más sofisticados, incrementando el costo total de la logística terrestre.

Aprendizaje clave: la seguridad dejó de ser un tema exclusivo del transportista. En 2025 quedó claro que el riesgo en carretera impacta directamente la continuidad del negocio.

3. Bloqueos carreteros a finales de 2025: cuando el riesgo se vuelve inmediato

El episodio más crítico del año para la logística mexicana se registró hacia finales de 2025, cuando bloqueos carreteros simultáneos afectaron autopistas, accesos a casetas y tramos estratégicos en diversas regiones del país. Las protestas, encabezadas por transportistas y otros grupos, paralizaron durante horas —y en algunos casos días— el flujo de mercancías.

El impacto fue inmediato: camiones detenidos, retrasos en entregas de productos perecederos, interrupciones en cadenas industriales y afectaciones directas a exportaciones. Todo esto ocurrió en una temporada de alta demanda logística, marcada por el cierre de año, campañas comerciales y compromisos contractuales que no admitían demoras.

Más allá de las pérdidas económicas, los bloqueos evidenciaron la dependencia crítica del transporte terrestre y la limitada capacidad de reacción ante eventos sociales no programados. Muchas empresas carecían de rutas alternas viables o de planes de contingencia específicos para este tipo de escenarios.

Aprendizaje clave: los riesgos sociales y políticos deben integrarse formalmente a la planeación logística. No son eventos excepcionales; son amenazas operativas reales.

4. Clima, costos y presión sobre la planeación

A lo largo de 2025, fenómenos climáticos extremos también generaron disrupciones logísticas, afectando puertos, carreteras y centros de distribución. Inundaciones, olas de calor y eventos atípicos obligaron a cierres temporales y ajustes de última hora, elevando los costos y reduciendo la confiabilidad de los tiempos de tránsito.

En paralelo, los costos logísticos —combustible, seguros, peajes y tecnología— continuaron al alza. Esto redujo el margen de maniobra para absorber imprevistos y obligó a tomar decisiones rápidas, muchas veces sin información completa.

Aprendizaje clave: la planeación rígida dejó de ser viable. La logística de 2025 exigió escenarios dinámicos y capacidad de adaptación casi inmediata.

5. Lo que dejó 2025: lecciones para operar en la disrupción

El principal aprendizaje de 2025 es que el riesgo logístico ya no es un evento, sino un entorno. Las empresas que lograron mantener la continuidad operativa fueron aquellas que invirtieron en visibilidad, diversificación de rutas, colaboración con socios logísticos y planes de contingencia realistas.

La logística aprendió que esperar a que la disrupción termine no es una estrategia. Anticipar, simular escenarios y aceptar que la operación perfecta no existe se volvió una ventaja competitiva. De cara a 2026, la pregunta ya no es qué riesgos pueden surgir, sino qué tan preparada está cada cadena de suministro para absorberlos sin colapsar.

 

Fuente: https://thelogisticsworld.com/actualidad-logistica/retos-logisticos-enfrentamos-2025-aprendimos-lecciones-disrupcion/

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La OMA suma esfuerzos para controlar el uso ilícito de la aviación general en las cadenas logísticas.

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La seguridad de las cadenas de suministro globales enfrenta un nuevo frente de riesgo: la creciente utilización de la aviación general como canal para el transporte ilícito de mercancías a través de fronteras con escaso control.

Así lo advierte la Organización Mundial de Aduanas (OMA), que identificó a este segmento aéreo como un punto vulnerable dentro de la arquitectura logística internacional, con impactos directos sobre la trazabilidad, la gestión de riesgos y la integridad de los flujos comerciales.

A diferencia del transporte aéreo comercial, la aviación general —que incluye aeronaves privadas, ejecutivas y de pequeño porte— opera en muchos casos desde aeródromos secundarios o remotos, donde la presencia permanente de aduanas, infraestructura de inspección y controles administrativos es limitada o inexistente. Esta falta de supervisión convierte a estos puntos en espacios atractivos para redes del crimen organizado, que buscan rutas rápidas y discretas para mover cargas ilícitas.

Las evaluaciones recientes de agencias de seguridad y autoridades aduaneras muestran que numerosas aeronaves pueden aterrizar, reabastecerse y despegar con mínima vigilancia, aprovechando además deficiencias tecnológicas como cobertura de radar incompleta o sistemas obsoletos. En algunas regiones, incluso, se detectaron vuelos sin transpondedor o trayectos a baja altitud que eluden los sistemas tradicionales de monitoreo.

Si bien la aviación general no constituye el principal canal de contrabando a escala global, la OMA subraya que su uso ofrece ventajas logísticas relevantes para actividades ilícitas: menor exposición operativa, tiempos reducidos y baja probabilidad de detección.

Narcóticos, drogas sintéticas, divisas, armas y otros bienes ilegales circulan por estas rutas, afectando la seguridad de los corredores logísticos y distorsionando los sistemas de control del comercio internacional.

Nuevas herramientas para reforzar el control logístico aéreo

Frente a este escenario, la OMA intensificó sus iniciativas de cooperación internacional para fortalecer las capacidades de supervisión y control sobre la aviación general, integrándola de manera más efectiva a los esquemas de gestión de riesgo aduanero y logístico.

Uno de los ejes centrales es el Proyecto COLIBRI, lanzado en 2019 con financiamiento de la Unión Europea, que se focaliza en América Latina, el Caribe y África occidental y central, regiones identificadas como zonas clave de tránsito aéreo irregular. A este esfuerzo se sumó en 2023 el Proyecto de Detección de Drogas Sintéticas, con apoyo del Departamento de Estado de los Estados Unidos, ampliando el alcance operativo hacia Centroamérica y el Caribe ante el crecimiento del tráfico de sustancias sintéticas.

Ambos programas buscan mejorar la evaluación de riesgos, reforzar la preparación operativa en aeropuertos de aviación general y promover una mayor coordinación entre servicios de aduanas, autoridades de aviación civil y fuerzas de seguridad. Desde una perspectiva logística, el objetivo es cerrar brechas en nodos aéreos que hoy operan fuera del radar de los sistemas tradicionales de control.

Un avance clave en este proceso fue el desarrollo del Geoportal, una plataforma de geointeligencia lanzada en 2022 que permite recopilar, analizar y compartir datos de geolocalización en tiempo real. Esta herramienta facilita el monitoreo de movimientos de aeronaves de alto riesgo y la detección de patrones de vuelo sospechosos, fortaleciendo la inteligencia logística transfronteriza.

Según la OMA, el uso activo de la plataforma creció un 85 % desde su implementación, consolidándose como un soporte central para la toma de decisiones operativas.

Capacitación, operaciones y coordinación internacional

El abordaje de la aviación general como riesgo logístico también se apoya en un fuerte despliegue de capacitación y operaciones conjuntas. Desde el inicio del programa, la OMA realizó 30 sesiones de entrenamiento, 14 misiones nacionales de mentoría y múltiples reuniones regionales, además de dos operaciones internacionales de gran escala en 2023 y 2025.

Más de 930 profesionales de aduanas, fuerzas de seguridad y organismos técnicos participaron en estas acciones, con la intervención de 25 países y más de 100 administraciones y organizaciones. Este entramado de cooperación refleja un cambio de enfoque: integrar la aviación general a la planificación logística y de control como un componente activo de la seguridad de las cadenas de suministro.

En este contexto, se desarrolló el Foro sobre Control de la Aviación General, celebrado del 9 al 12 de diciembre de 2025 en Buenos Aires. El encuentro reunió a actores de América y África occidental y central para intercambiar experiencias, armonizar prácticas operativas y coordinar estrategias frente al tráfico ilícito aéreo.

Entre los principales resultados se destacan el fortalecimiento de las estrategias de cumplimiento, una mejor evaluación de riesgos y compromisos renovados para futuras operaciones internacionales en 2026.

La OMA concluye que el uso indebido de la aviación general representa un desafío dinámico para la logística y el comercio internacional. En un escenario de cadenas de suministro cada vez más complejas, la capacidad de integrar información, tecnología y cooperación internacional será clave para proteger la integridad de los flujos globales y anticipar nuevas amenazas en el transporte aéreo no comercial.

 

Fuente: https://www.infobae.com/movant/2025/12/16/la-oma-suma-esfuerzos-para-controlar-el-uso-ilicito-de-la-aviacion-general-en-las-cadenas-logisticas/

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Manzanillo consolida su liderazgo internacional en movimiento de contenedores.

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El Puerto de Manzanillo reafirmó su liderazgo como el principal nodo logístico de México y del litoral del Pacífico de América Latina, al registrar en los primeros 11 meses del año un movimiento total superior a los 27 millones de toneladas de carga, de acuerdo con el reporte de estadísticas mensuales de la Administración del Sistema Portuario Nacional Manzanillo (Asipona).

El dinamismo del puerto estuvo marcado, principalmente, por el movimiento de carga contenerizada, que representó el 74 por ciento del total de la carga comercial manejada en toneladas durante este periodo, consolidándose como el motor del crecimiento portuario y del comercio exterior del país. Este comportamiento refleja la creciente demanda de importaciones y exportaciones, así como la confianza de las navieras en la infraestructura y eficiencia operativa de Manzanillo.

Cifras récord en movimiento de contenedores y diversificación de carga

Entre enero y noviembre, el puerto movilizó 3 millones 547 mil TEUs, unidad de medida estándar en el comercio marítimo internacional. De este total, el 44 por ciento correspondió a importaciones, el 42 por ciento a exportaciones y el 14 por ciento a operaciones de transbordo, lo que confirma la relevancia estratégica del puerto no solo para el mercado nacional, sino también como punto de enlace regional e internacional.

En cuanto al resto de la carga, el granel mineral significó el 15 por ciento, el granel agrícola el 6 por ciento y la carga general el 5 por ciento, mostrando una diversificación constante en los tipos de mercancías que arriban y salen por Manzanillo.

Durante el mismo periodo, arribaron al puerto 1.534 buques, de los cuales 1.045 fueron portacontenedores, equivalentes al 68 por ciento del total, lo que subraya el peso específico de este segmento en la actividad portuaria. Además, se recibieron embarcaciones con carga general, graneles, productos petroleros, gas natural y 13 cruceros con cerca de 30 mil pasajeros.

Apuesta por la sostenibilidad y el uso de gas natural licuado (GNL)

Asipona destacó también que la mayoría de los buques que llegan a Manzanillo son propulsados por gas natural licuado (GNL), lo que representa un avance hacia una navegación más sostenible y alineada con los esfuerzos globales para reducir la huella de carbono en el transporte marítimo, sin frenar el crecimiento del movimiento de contenedores que hoy distingue al puerto.

 

Fuente: https://enfoquenoticias.com.mx/finanzas/manzanillo-consolida-su-liderazgo-internacional-en-movimiento-de-contenedores/

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HikerCargo ante el Año Nuevo Chino: planeación estratégica para una logística sin interrupciones

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El Año Nuevo Chino: un factor clave de presión para la logística global

El Año Nuevo Chino es considerado uno de los periodos de mayor impacto para la logística internacional. Durante esta festividad se producen cierres temporales y reducciones operativas en fábricas, puertos y centros industriales en China, lo que repercute directamente en los flujos de transporte marítimo, aéreo y terrestre a nivel mundial.

Estas condiciones suelen traducirse en retrasos, limitaciones de capacidad y un incremento natural en los costos de transporte. Para las empresas involucradas en comercio exterior, la anticipación y la planeación estratégica resultan determinantes para evitar disrupciones operativas y gastos no previstos.

Especialistas en comercio y transporte internacional señalan que, durante este periodo, se presentan escenarios críticos como:

  • Paros parciales o totales en plantas manufactureras semanas antes del inicio oficial del feriado.

  • Incremento acelerado en la demanda de embarques previo al cierre, generando congestión y presión sobre las tarifas.

  • Reducción de personal operativo en puertos, terminales y centros logísticos.

  • Normalización lenta de las operaciones tras el feriado, mientras las cadenas de suministro recuperan su ritmo habitual.

El impacto de estos factores alcanza a múltiples industrias, entre ellas retail, electrónica, automotriz, maquinaria, alimentos, refacciones y bienes industriales.

La importancia de anticiparse en la planeación logística

De acuerdo con análisis y recomendaciones de navieras globales como Maersk, Hapag-Lloyd y otros referentes del sector, la planeación anticipada es el principal elemento para mitigar riesgos durante el Año Nuevo Chino. Entre las prácticas más recomendadas se encuentran:

  • Reservar embarques con suficiente antelación para asegurar espacio y condiciones tarifarias más estables.

  • Dar seguimiento oportuno a la disponibilidad de equipos, tanto contenedores dry como refrigerados.

  • Considerar rutas alternas, esquemas multimodales y soluciones de consolidación de carga.

  • Mantener comunicación constante con proveedores y clientes, especialmente en cadenas con inventarios sensibles o de alta rotación.

HikerCargo: respaldo estratégico en temporadas de alta demanda

Ante este entorno complejo, HikerCargo se consolida como un socio estratégico para las empresas que buscan mantener la continuidad de sus operaciones y reducir riesgos durante el Año Nuevo Chino. Su experiencia en logística internacional y su red de cobertura permiten ofrecer soluciones confiables en momentos de alta presión operativa.

Lo que distingue a HikerCargo:

  • Planeación logística integral
    HikerCargo desarrolla esquemas de embarque anticipados, evaluando tarifas, rutas y ventanas críticas de operación para reducir congestiones y retrasos.

  • Visibilidad y monitoreo continuo
    Los clientes cuentan con información actualizada de sus embarques, lo que facilita la toma de decisiones oportunas y basadas en datos reales.

  • Flexibilidad operativa y soluciones multimodales
    Gracias a su red global, HikerCargo ofrece rutas alternativas, servicios combinados y opciones que permiten mantener activa la cadena de suministro aun en escenarios restrictivos.

  • Acompañamiento experto de inicio a fin
    Antes, durante y después del Año Nuevo Chino, el equipo de HikerCargo brinda asesoría constante y comunicación clara, sustentada en conocimiento práctico del mercado.

Un reto logístico que exige decisiones estratégicas

El Año Nuevo Chino representa un desafío significativo para la logística global, pero también una oportunidad para fortalecer la resiliencia de la cadena de suministro. Las organizaciones que se preparan con tiempo y se apoyan en operadores especializados logran minimizar sobrecostos, cumplir compromisos comerciales y mantener la continuidad operativa.

En un entorno donde cada decisión cuenta, HikerCargo se posiciona como el aliado estratégico que protege y optimiza las operaciones logísticas, incluso en los periodos más exigentes del comercio internacional.

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Grupo de trabajo permanente atiende problemas en AIFA tras cancelación de vuelos desde EU.

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En un esfuerzo por fortalecer la operación del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), el gobierno de México estableció un grupo de trabajo permanente para abordar los desafíos que enfrentan las operaciones de carga, principalmente tras la cancelación de vuelos por aerolíneas estadounidenses. La iniciativa busca optimizar procesos aduaneros, disponibilidad de combustibles y la internacionalización del aeropuerto, considerado clave para convertirlo en un centro logístico regional.

El comité, coordinado por Tania Carro, subsecretaria de transporte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, incluye representantes de instalaciones aeroportuarias, entidades regulatorias y la Agencia de Transformación Digital, encargada de modernizar los trámites digitales para agilizar procesos. La intención es promover un crecimiento acelerado en carga internacional, posicionando al AIFA como un hub estratégico para América Latina, Europa y Estados Unidos, consolidando su papel en la conectividad aérea regional.

Históricamente, el AIFA ha sido una pieza fundamental en la estrategia de expansión aeroportuaria nacional, con potencial para competir con el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. La integración del aeropuerto en la red de transporte y comercio internacional, además de su modernización, resulta vital para el crecimiento económico del país y la mejora del servicio aéreo. La reciente reunión con empresas de carga refuerza el compromiso gubernamental para garantizar operaciones eficientes y ampliar sus capacidades logísticas en un contexto de creciente demanda.

En paralelo, la administración también destacó avances en la renovación de la flota de Mexicana de Aviación, con la incorporación de 20 aviones Embraer, destinados a fortalecer rutas nacionales e internacionales en preparación para la Copa del Mundo 2026, mostrando un impulso importante en la recuperación del sector aéreo mexicano.

Este esfuerzo conjunto refleja la visión del gobierno mexicano de convertir al AIFA en un referente logístico y de transporte, promoviendo la competitividad aérea y apoyando a las empresas en un entorno de creciente integración internacional.

 

Fuente: https://elcongresista.mx/politica/nacional/grupo-de-trabajo-permanente-aifa-cancela-vuelos-eu/amp/

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Rey del comercio marítimo: el país de América Latina con la mayor cantidad de buques en el mundo.

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En América Latina existe un país pequeño en territorio, pero de enorme influencia marítima. Desde hace décadas mantiene un récord que marcó la historia naval moderna y transformó la forma en que se mueven las mercancías, los buques y el comercio global.

Más que una curiosidad técnica, es una pieza geopolítica clave que explica por qué esta nación aparece constantemente en debates sobre rutasocéanos y poder en el siglo XXI.

Según el Guinness World RecordsPanamá es el país de Latinoamérica y el mundo con el registro de buques más grande: más de 8.000 barcos navegan bajo su bandera, una cifra que supera ampliamente a cualquier otra nación.

Este registro es doble para América Latina, ya que demuestra que la región no solo produce materias primas, sino que también marca el pulso jurídico y logístico de la flota mercante mundial.

 

Fuente: https://www.canal26.com/internacionales/2025/12/10/rey-del-comercio-maritimo-el-pais-de-america-latina-con-la-mayor-cantidad-de-buques-en-el-mundo/

 

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